En la profundidad de nuestra cueva, el vino no es el único que guarda silencio. A lo largo de décadas, nuestra familia ha reunido una selección de obras que capturan el alma de Galicia y el carácter de Ourense.
No entendemos nuestra bodega sin el talento de nuestra tierra. Por eso, hemos integrado nuestra colección privada de arte entre los nichos y arcos de piedra de la cueva. Aquí, las obras de maestros ourensanos y artistas gallegos contemporáneos no solo se exponen; conviven con la humedad, la penumbra y el reposo de nuestras añadas históricas.